lunes, 25 de agosto de 2014

Post mortem nihil, ipsaque mors nihil (Séneca)



  Así, con tal entender,
todos sentidos humanos
conservados,
cercado de su mujer,
de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a quien se la dio,
el cual la ponga en el cielo
y en su gloria;
y aunque la vida murió,
nos dejó harto consuelo
su memoria.

Hasta siempre, papá.